Me di cuenta anoche. Religiosamente, como todos los días, había ido a acostarme con el ventilador prendido. Aunque un poquito tapado. A la madrugada, la primera persona que se levantó, al pasar por mi cuarto apagó el ventilador. Me desperté. Siempre me despierto si apagan el ventilador. Lo pensé por un momento, y finalmente no me levanté a prenderlo, y seguí durmiendo. Así es como me di cuenta de que está empezando a hacer frío.
lunes 15 de marzo de 2010
domingo 14 de marzo de 2010
Dreaming
Ya hace dos semanas desde que volví, y no puedo más que rescatar lo bueno que fue, y lo bien que me hizo. Después de las vacaciones, ahora nuevamente vuelvo a recordar mis sueños casi todos los días al despertarme. Son tan o más extraños que los últimos que había podido recordar, probablemente me vea tentado de postear alguno que otro.
Y saliendo de los sueños para adentrarnos en la supuesta realidad... bueno, muchas cosas de golpe empezaron a salir bien. Más que nada por el lado laboral y económico, pero con el cierto toque mínimo de desastre que te mantiene los pies en la tierra, tal como perder la tarjeta de débito. Casi casi que está todo bien, así que ahora voy a ver si puede estar todo bien. Solía creer que "todo bien" era un mito, pero ahora que faltan tan pocas cosas para que esté todo bien... no sé, no puedo evitar sentir el impulso de alcanzarlo.
miércoles 10 de febrero de 2010
Goodbye
En menos de cuarenta y ocho horas voy a estar embarcándome (literalmente) en mis vacaciones. Quince días en un lugar sin electricidad, pero con muchísima tranquilidad, arena y agua. Me gusta la idea, pero aún así me asusta un poco. Al menos no voy solo.
Hasta la vuelta.
sábado 6 de febrero de 2010
Cambios
Ya hace un tiempo que lo vengo pensando, y la verdad es que ya no me siento completamente cómodo e identificado con el aspecto de este lugar. El contenido sigue siendo mío, y por lo tanto es imposible no identificarme en él; pero creo que la apariencia es algo que ya no es mío.
Tengo ganas de hacer una remodelación, pero sinceramente no sé cuánto puede demorar hasta que encuentre el tiempo para hacerlo, y además la forma en la que quiero que se vea, una forma en la que represente mi estado actual.
sábado 30 de enero de 2010
Hola
Ya sé. Es incluso otro año distinto de en el cual está escrito el último post. No, no tengo necesidad de hacer comentarios tontos y estúpidos del estilo de "este año que pasó fue...", "este año que empieza ahora espero que...". En varias ocasiones tuve ganas de venir a escribir algo por acá, pero siempre me colgué y no terminaba haciéndolo. Pero bueno, esta vez vine a decir un par de cosas.
Primero. No puedo creer lo terriblemente insistente que soy, y lo mucho que me niego a darme por vencido en algo. Está bien, me di cuenta de estoy hoy con una "pelotudez", tratando de pasar un tema en partícular en el Guitar Hero 5 en expert. Lo intenté montones de veces antes de darme por vencido (y sólo por el día) debido a que me dolía la muñeca. Es extraña la forma en que me siento en esos momentos.
Y la otra cosa a la que quería hacer mención es la siguiente: leí hace un rato que esta noche la Luna y Marte iban a estar lo más cerca posible de la Tierra, así que subí a la terraza (no, yo no tengo terraza) y me acosté a mirar el cielo. Corría un aire fresco que hacía alejarse al verano de mi, y las nubes se veían simplemente hermosas con la luz de la Luna llena. Pude ver miles de formas en las nubes, varias formas al mismo tiempo en una sola nube. Me quedé dormido. Fue genial. Hasta luego.
domingo 1 de noviembre de 2009
Sunday
Saliendo de noche bajo la lluvia para volver al hogar. Caminando total y completamente solo por una desértica calle húmeda que cada vez se humedece más. Esperar el colectivo en una parada a medio desmoronar, viendo que no hay absolutamente ni la más mínima señal de un vehículo por el lugar donde debería venir. Esperar. Ver algo acercarse lentamente, sin luces. Pararlo por si acaso, subir, sacar el boleto veinticinco centavos más barato de lo que debería, sentarse atrás. Darse cuenta de que el gusto musical del colectivero es totalmente incompatible con el propio, buscar auriculares, desenredarlos toscamente y llevarlos a los correspondientes oídos. Activar la música sólo para silenciar aquello que suena ahí. Pensar cosas estúpidas y sin sentido, como que los remiseros tienen mejor gusto musical que los colectiveros. Quedarse dormido. Despertarse sin saber dónde se está, creer estar volviendo de un lugar del que no se está volviendo... y finalmente, reubicarse. Dormirse otra vez, pasarse una parada. Caminar por las calles oscuras y recordar una promesa hecha tiempo atrás. Llegar a casa y la leve pero persistente sensación de no entrar que se aparece al estar frente a la puerta.
Sunday.
lunes 26 de octubre de 2009
A walk through the past
Hoy tuve un momento en el día en el que no tenía absolutamente nada que hacer en mi casa. Me sentí encerrado, limitado, por lo que decidí salir a caminar. Eran poco más de las siete de la tarde, el cielo estaba ligeramente claro, como él último equilibrio perfecto entre el día y la noche, justo antes de oscurecer. Había una brisa fresca que no llegaba a calificar como frío, por lo que las condiciones eran ideales para caminar por ahí.
Primero bajé, y empecé a caminar dentro de mi barrio; y vi un gato blanco escapar delante de mí. Daba unos cuantos pasos rápidos, y se volteaba a verme, y así hasta que al dar la vuelta a un arbusto, desapareció como un ninja entrenado. Me acerqué a la reja que limitaba el barrio, y la abrí. Caminé por los alrededores, y cuando el barrio se terminó, seguí caminando más allá. Unos cuantos pasos después pasé por un colegio donde asistí hace ya muchos años, y sin ir mucho más lejos emprendí el regreso, ya siendo casi de noche.
Exteriormente, eso es todo lo que pasó. Pero lo importante de este hecho, lo que hace que sea relatado aquí es lo que ocurrió interiormente. Hacía muchísimo tiempo que no caminaba por esta zona más que para ir a esperar el colectivo. A cada paso desperté recuerdos que no sabía que tenía, y eso me llevó a seguir caminando más allá, llegar hasta el colegio, mirar a los alrededores. Siempre a paso lento, dándole tiempo a mi mente de llegar al mismo lugar, pero años antes.
En definitiva, fue una buena distracción para mi mente, algo que últimamente necesito en cantidades. Lo único que lamento, es que me hubiera encantado no caminar solo, y relatar en voz baja a alguien cada recuerdo que iba reviviendo al avanzar.
